Formato de la factura
Deja de valer un PDF cualquiera. Debe ser un formato estructurado (UBL, Facturae, CII o EDIFACT) que un ordenador pueda leer y procesar automáticamente.
Si ya te has puesto al día con VeriFactu, es buen momento para conocer la siguiente normativa que va a afectar a tu clínica: la factura electrónica obligatoria entre empresas y profesionales (B2B), dentro de la Ley Crea y Crece. Son dos normativas distintas, con objetivos distintos, y conviene no mezclarlas para no perderse con los plazos.
Es la confusión más habitual, así que vamos a aclararla primero:
Dicho de forma simple: VeriFactu vigila cómo generas la factura; la factura electrónica B2B regula cómo se la envías a otro profesional y qué información viaja con ella.
Si lo que necesitas es entender la primera —qué modalidades tiene, qué debe cumplir tu programa y qué sanciones hay—, empieza por VeriFactu: qué significa para tu clínica dental, estética o de fisioterapia.
Aquí hay un matiz importante: la factura electrónica B2B se aplica cuando facturas a otra empresa o profesional, no a particulares. Es decir:
Muchas clínicas dentales y centros de estética trabajan con laboratorios, proveedores de material, colaboradores externos (higienistas, especialistas que facturan por su cuenta)... todas esas relaciones B2B quedarán sujetas a la nueva normativa.
A diferencia de VeriFactu, aquí el calendario depende de un paso intermedio que todavía falta: la publicación de una Orden Ministerial que desarrolla los aspectos técnicos. El Real Decreto 238/2026 ya está publicado, pero los plazos concretos no empiezan a contar hasta que esa orden entre en vigor. Una vez lo haga:
Deja de valer un PDF cualquiera. Debe ser un formato estructurado (UBL, Facturae, CII o EDIFACT) que un ordenador pueda leer y procesar automáticamente.
Las facturas B2B se emitirán a través de una plataforma privada (tu software de gestión) o de la solución pública gratuita de la Agencia Tributaria.
Quien recibe la factura tendrá que informar si la acepta, la rechaza, y cuándo la paga efectivamente.
Hacienda tendrá visibilidad real sobre los plazos de pago entre empresas, con el objetivo de reducir la morosidad comercial.
La factura electrónica B2B es la "siguiente ola" normativa después de VeriFactu, pero con un enfoque distinto: no vigila tu software, sino cómo facturas a otros negocios. Para la mayoría de clínicas dentales, estéticas y de fisioterapia, el plazo real de aplicación llegará probablemente en 2028, así que hay tiempo de sobra para prepararse sin agobios — pero conviene empezar a familiarizarse con el concepto ahora, para no encontrarte con dos normativas nuevas a la vez cuando llegue el momento.
Cuéntame tu idea y te enviaré una propuesta personalizada.